Sacramentos


Toda la vida litúrgica de la Iglesia gira en torno al sacrificio eucarístico y los sacramentos. Existen siete sacramentos en la Iglesia: Bautismo, Confirmación o Crismación, Eucaristía, Penitencia, Unción de los Enfermos, Orden Sacerdotal y Matrimonio. Si bien no todos los individuos deben recibir todos los sacramentos, la Iglesia afirma que, para los creyentes en su conjunto, los sacramentos son necesarios para la salvación, como modos de gracia divinamente instituidos por Cristo mismo y confiados a la Iglesia, por los cuales se nos dispensa la vida divina. En otras palabras, un sacramento es un signo sagrado y visible instituido por Jesús para darnos la gracia, un don inmerecido de Dios. Cristo estuvo presente en el inicio de todos los sacramentos, instituidos por Él hace 2000 años. Cristo también está presente cada vez que se celebra cada sacramento. El Catecismo de la Iglesia Católica explica que los siete sacramentos abarcan todas las etapas y momentos importantes de la vida cristiana. Por medio de cada uno de ellos Cristo concede la gracia particular de ese sacramento, como la incorporación a Cristo y a la Iglesia, el perdón de los pecados o la consagración para un servicio particular.

 

Unción de los enfermos

Bautismo

Confirmación

Sagrada Comunión

Órdenes Sagradas

Casamiento

Reconciliación

Rito de Iniciación Cristiana de Adultos (RICA)